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Hacer lo que nos gusta no siempre es lo mejor

Diario Gestión

Muchas veces, un área de trabajo que nos apasiona no resulta ser una idea productiva ni necesaria en nuestra empresa, es por ello que una gran parte de ejecutivos pueden ver truncada su carrera cuando algo les importa demasiado.

 

Existe un dicho que afirma que una persona debe seguir lo que lo apasiona. Pero la verdad es que los ejecutivos pueden perjudicar su carrera cuando solo tienen en mente su pasión por algo. A continuación te mostramos cuatro motivos para pensar dos veces antes de hacer lo que te gusta:

 


> Te gusta pero no eres bueno en ello: Es difícil juzgarse verazmente, así que pregunta a tus amigos y colegas cuáles son tus talentos y debilidades, y después aprovecha tus fortalezas, incluso si no te llevan a lo que describirías como tu trabajo ideal.

 

> Tienes habilidades para hacer lo que te apasiona pero odias el trabajo que lo rodea: Muchos empresarios son maestros en lo que hacen pero parece que no pueden manejar otra cosa.

 

 

> Sientes mucho apego sentimental: Analiza cuidadosamente si la pasión por tu trabajo te está nublando el juicio. Cuando te importa mucho un proyecto personal, se dificulta tomar una decisión racional sobre si debes cancelarlo o no.

 

 

> Nadie lo va a pagar: Es posible convertir la diversión en trabajo, pero sólo si alguien está dispuesto a pagarlo. Algunas veces el mercado es simplemente muy chico.

 

 

Hacer lo que te encanta puede inspirar gran dedicación, pero algunas veces esa pasión puede cargarte a la retroalimentación y perjudicar perspectivas financieras. De hecho, nadie quiere tener un trabajo que odie, pero a veces es mejor hacer lo que te gusta, no lo que te encanta.