ACFE

Servicios de reclutamiento, outsourcing de personal y administración de nómina

Lenguaje corporal, también es importante en las entrevistas

Álvaro Barriga

El tener una buena entrevista laboral, que permita al interesado ingresar a una compañía, ya no pasa sólo por presentar un buen currículo, llegar bien vestido a la cita o cuidar lo que se dice, también hay que tener mucho cuidado con lo que no se expresa verbalmente pero si con el cuerpo, pues gestos, tics o posturas pueden significar mucho.

 

 Pies, manos y brazos

 

Para lo expertos es importante que las personas sepan como enfrentar esta situación de forma natural. Por ejemplo, cuando se sienten frente al entrevistador no lo hagan al borde de la silla, ni echados sobre ella. La primera refleja inseguridad, premura y la otra es claramente una falta de respeto. En caso de que el asiento que les ofrezcan sea giratorio, no se muevan de un lado para el otro, pues estarán dan una impresión de poca seriedad.

 

Otro tema importante es qué hacer con las extremidades. Con los pies las opciones no son muchas, ya que lo aconsejable es que estén siempre en contacto con el suelo y las piernas en una posición casi de 90 grados. Con las manos, se deben evitar gesticulaciones exageradas cuando se habla, tampoco es recomendable usarlas para entretenerse con algún objeto, en especial con lápices. Si lo anterior demuestra nerviosismo, el frotarse las manos denota impaciencia.

 

Con los brazos también hay que tener cuidado, lo mejor es ponerlos en el apoyo de la silla o ligeramente apoyados en tus piernas. Nunca te sujetes a la silla, ni pongas los brazos cruzados sobre el pecho. Ambas actitudes son mal evaluadas pues se consideran como tensión y defensa, respectivamente.

 

La mirada debe ser siempre directa a los ojos de quien habla, teniendo mucha precaución de no bajar la vista al suelo o mirar repetidamente el reloj. Con la cabeza, en tanto, es bueno mantenerla ligeramente inclinada a un lado mientras se mira al entrevistador, pues se envía el mensaje de estar escuchando atentamente.

 

Para tener en cuenta

 

Otros gestos que son fácilmente interpretables son: jugar con el pelo, morderse las uñas o tirarse las orejas, los que suelen ser vistos como demostraciones de inseguridad. En caso de aburrimiento, por lo general, las personas ponen las manos sobre la cabeza, miran el suelo o cruzan las piernas y mueven ligeramente el pie.

 

Apretarse la nariz, en tanto, es señal de estar haciendo una evaluación negativa, unir los tobillos se lee como aprensión, frotarse los ojos es igual a dudas, entrelazar los dedos es autoridad, tener las palmas de las manos abiertas se ve como honestidad, estar erguidos en la silla refleja confianza y seguridad en uno mismo, las manos tomadas en la espalda se traduce como ira, rabia o frustración, tocarse ligeramente la nariz puede significar que se está mintiendo y acariciarse el mentón se interpreta como estar evaluando lo que se escucha.

 

Todos estos son ejemplos claros que nuestro cuerpo también tiene algo que decir en un momento que puede ser de gran relevancia. Más aún cuando los equipos de selección de las empresas están capacitados para elegir muchas veces tomando en cuenta detalles que hacen la diferencia entre los candidatos.